
La carretera lucía muy despejada y aún se podían ver rastros de la sopresiva pero no muy extensa lluvia que cayó anoche sobre Forks.
- Este sitio realmente es de otro mundo, llueve de la nada, se despeja, sale viento de la nada, se despeja... sólo espero no resfriarme, odio mi aspecto cuando pesco un refrío.
Vi la hora de reojo en el tablero del conductor.
Realmente no quiero llegar atrasada - pensé - yo que siempre intento ser la mejor en todo... bueno, soy buena en todo lo que hago solamente debo esforzarme un poco más, pero no habla bien de mi imagen que Catherine me vea llegando tarde al Set ¡y el primer día de rodaje!.
Mientras estaba en mi conversación intenta, me di cuenta de que había acelerado más de lo permitido en esta zona.
- No me puedo permitir una multa por exceso de velocidad ahora, mejor me relajo o esto va a terminar mal.
Por fin divisé el set el cual es fácilmente reconocible con todos esas furgonetas y el trailer de vesturario/maquillaje. Al salir de mi camioneta, lo primero que ví fue una abalancha negra de maquillistas y estilistas. A pesar de que es algo molesto todo este asunto de que hay miles de personas detrás mio, no dejo de cansarme de la sensación de ser importante en lo que hago.
No me sorprendió en lo absoluto que Catherine me halla dejado como Bella Swan, era obvio que fuí la única que desarrolló el papel a la perfección. A pesar de que no soy torpe ni tampoco insegura al hablar, hice la escena de la conversación en el bosque como si se hubiesen inspirado en mi para el personaje. Y así, yo y mi papel era el que decidía a Edward Cullen entre todos esos actores bien formados físicamente e incluso, debo reconocer, actores que dejarían la imagen de Adonis en el suelo. Entre todos ellos Robert fué el unico que se sentí sincero en el actuar. No tuvo que producirse, fué con una polera gris, una chaqueta azul, unos jeans hasta medios gastados y zapatillas. Cuando todos lo vimos, no podiamos creer que alguien viniera a un cast en esas fachas, pero al comenzar a actuar la escena quedamos boquiabiertas. Después de días de casting le dije a Catherine en cuanto Robert salió de la sala: "Él tiene que ser Edward Cullen" y asintió con emoción propia de ella dando detalles que podrían agregársele: el peinado, como se vería con los ojos dorados y empezó a escribir inmediatamente en un cuadernillo.
- ¡Kristen! al fin llegaste... Catherine ya estaba preguntando por ti, le avisaré que estás por estos lados.
Esa voz me desconcentró de mi indagación interna a los recuerdos del casting, pestanié y me di cuenta que estaba sentada frente al espejo ya maquillada y con el peinado casi listo.
Odio cuando me pasa esto, pierdo completamente la conciencia de lo que estoy haciendo cuando mis pensamientos se concentran en algo. Bueno, supongo que no puedo ser perfecta en todo, debo dejarle algo a los demás. Cuando giré a ver de quién pertenecía la voz, resultó ser uno de los chicos del staff de producción.
- ¡Traeme un café por favor! - le alcancé a gritar antes de que desaparecierá entre la multitud. Y el me levantó un pulgar en signo de haber entendido mi petición.
Una señora ya poco entrada en edad y un poco menudita me pasó mi vestuario en un colgador con una bolsa plástica en cuanto me levanté de la silla.
- Aquí tienes tu vestuario, Kristen. Todo lo que necesites está adentro.
- Muchas gracias - le dije no con mucho entusiasmo. Sólo pensar cambiarme de ropa con el frío que hacía, me di un repentino escalofrío en la espalda.
Me paré frente al espejo revisando cualquier detalle que se me halla escapado a mi vestuario, maquillaje o peinado. Luego hice una cara de susto frente al espejo, tapándome la boca y enarcando una ceja, imaginándome a James queriendo matarme frente a mi.
- Perfecto - me dije a mi misma y sonreí - Kristen, estás hecha para esto.
Me puse mi abrigo nuevamente y salí del trailer de vestuario. Me dirigí rápidamente a al set. Adentro ya estaba todo en marcha, los dobles estaban probando los cables sujetadores, técnicos revisando iluminación...
En eso, justo Justo la luz que entraba por una de las tantas pequeñas ventanillas del salón de ballet me hizo reconocer un semblante ya familiar pero esta vez de tez más palida y peinado mas ordenado, con una tonalidad dorada. Se veía más alto de lo que recordaba. En ese instante mis pensamientos se efocaron en la pregunta que me había hecho en la mañana:
- Así es como deben lucir los vampiros - me respondí en voz baja y suspiré.
Concéntrate Kristen - me dije mientras intenté remover mis ideas de un pestañeo voluntario - no puedes estar pensando esas cosas. Es simplemente intolerable que emitas ese tipo de opiniones a tu compañero de trabajo. No es profesional y ¿tu que eres?, una profesional claro está...
Luego pasó el chico a quién le había pedido el café, nuevamente interrumpiendo mis pensamientos internos y me lo entregó un vaso blanco con una cinta café mientras seguía caminando.
- ¿De que és? - le pregunté mientras intentaba captar el olor del vaso.
- de Vainilla - me contestó casi gritando mientras se alejaba.
- ¿De vainilla? - bufé - ¿cómo diablos me despertaré con un café de vainilla?. Maldición, que todo deba hacerlo yo misma.
Caminé hacia algun lúgar donde dejar el café sin que arruine todo el escenario. Mirando detenidamente a mi al rededor, la verdad es que no había ningún lugar donde...
- ¡¡¡KRISTEN!!!
Ví de reojo que alguien se acercaba a mi con apuro, al girar me di cuenta que era Catherine. Instintivamente una sonrisa se dibujó en mi rostro.
- ¡Hola Catherine! disculpa por la tardanza, la verdad es que mis 5 minutos extras de descanso se transformaron en 20 minutos.
- ¡Jajaja! no te preocupes, llegaste casi al mismo tiempo que todos. Y debo agradecer que eres la que mejor se ve. Al parecer la reunión de anoche estuvo muy animada - me comentaba mientras veía a los demás y enfocó a través de la multitud a Robert que estaba conversando con Elizabeth - ya que todos están con un café en mano.
- Así es, la mayoria bebió para pasar el rato y bueno Robert también, pero ayudo a animar el encuentro con un karaoke improvisado - miré hacia un lado y me reí bajo - Y por lo del café, la verdad es que iré a comprar otro, dudo que un café de vainilla ayude a mantenerme despierta.
- ¿Vainilla?, dámelo. Me encanta - tomó el café de mis manos, tomó un sorbo y me giñó un ojo - anda, comprate otro antes de comience la reunión. ¡AH! por cierto tenemos reunión en unos 20 minutos más, así que no te alejes demasiado.
Tomé el consejo de Catherine. Antes de llegar al set vi una puesto de cafetería cerca, así sali del set y al mirar en dirección hacia el puesto, distinguí la figura de robert caminando hacia éste. De pronto, frente a mi vi al mismo chico del café, con dos vasos idénticos al que me había entregado anteriormente, sosteniéndolos en sus manos.
- ¿De qué son? - le pregunté.
- Ambos de moca - me respondió extrañado y revisando mis manos con la mirada, seguramente en busca del café que ya me había traido.
- Odio la vainilla en la mañana - le dije mientras tomaba los dos vasos de café de sus manos y emprendí rumbo hacia el puesto de café.
Al acercarme a Robert me dí cuenta que estaba hablando algo para si mismo en voz alta y escuché mi nombre. Enarqué una ceja y moví la cabeza.- ¿Qué querías preguntarme, Pattz? - le pregunté mientras sostenía ambos vasos de café en mis manos.
El se giró hacia mi y me miró con esa cara de sorpresa que conocí cuando ensayamos los pocos diálogos de la escena próxima a rodarse en la tarde de ayer. Bueno, realmente intentamos ensayar porque entre tanta práctica de gesticulación de sorpresa, dolor, ira que debiamos ensayar, finalmente nos reimos de nosotros mismos y el tiempo pasó volando, entre conversaciones ajenas a los dialogos a ensayar, haciendo espera de la reunión entre los actores de más tarde. Recordé la mirada de todos cuando nos vieron llegar juntos.
- Pude claramente oir mi nombre, Rob... a menos que haya aquí otra Kris. Ten, ¿o prefieres beber una soda? - levanté hasta la altura de su pecho uno de los vasos de café.
- Me quedo con el café, gracias, la soda me pondrá peor de lo que estoy... eeemmm.. digamos que bebí muchas anoche. ¿Me acompañas a la cafetería? Necesito comer una tostada.
No pude evitar lanzar una carcajada con el comentario de Rob tomando sodas anoche. Recuerdo latas, pero no especificamente de soda y vasos de otras cosas también, pero no con soda en su interior... o al menos, no con soda a solas.
- Hay una cafetería a un costado, por si quieres conseguir unas tostadas - le comenté y miré su reacción. Creo que pude hasta observar un pequeño destello en sus ojos al decir la última palabra.
- Me levanté en la mañana con una tostada en vez de ojos - me explicó con una sonrisa de oreja a oreja. Luego tomó un sorbo del café que le había reservado para él - Hmm... moca - hizo un gesto que no alcancé a ver bien, pero parecía como si se hubiese pasado la lengua por los labios - genial para unas tostadas con mantequilla. Por cierto muchas gracias por el café Kris - levantó el vaso en dirección mia y tomó otro sorbo.
Ya en la cafetería esperé a que Rob pidiera sus tostadas, observando como la chica del mostrador se ruborizaba y le contestaba a Robert. Luego se giró hacia mi con la cara de un niño de 8 años que no recibió su regalo deseado en navidad.
- No habían - miró el café con cara de resignación y mientras caminaba hacia mi se arregló el cabello con una mano. Espero que mi estómago se acostumbre a ese tipo de ademanes que suele hacer y que la sensación de cosquilleo se acabe pronto.
- ¡BAH! - bufé - Te diría que buscaramos otro lugar, pero realmente no estoy segura de que alcancemos a llegar a la reunión. Quizás puedas pedirle a uno de los chicos de producción que te busquen una tostada, aunque especificales bien que es lo que quieres - recordando el suceso del café.
- Aaammm.. Kristen - me miró sorprendido como si hubiese recordado algo importante - quería preguntarte si... ¿recuerdas si hice algo mal anoche? No es que no lo recuerde todo, solo que el todos me ven de una forma extraña, como si algo fuera de lo normal hubiese ocurrido.
Me reí energéticamente y removí una mecha de cabello de la cara, mordiéndome el labio posteriormente.
- ¿De verdad no recuerdas que hiciste anoche? - Miré a rob con cara de sorpresa y risa. Enarqué una ceja esperando su reacción, la cual fue una risa, tomando su cabello. - Nos diste un show privado de karaoke y chistes fomes de 3 horas. Pero primero comenzaste a tomar una cerveza diciendo que no ibas a tomar más de dos porque nos teníamos que levantar temprano.
- Si si... recuerdo eso - Me afirmó, entrecerrando los ojos.
- Luego comenzaste a beberte todo lo que traía el camarero a la mesa - me reí energéticamente otra vez - y a deleitarnos con tus chistes fomes, a contarnos que fuiste al casting con una dosis de valium para calmar los nervios, que tus hermanas te vestian de niña cuando eras pequeño y te llamaban Claudia - le mire después de decir esto y vi como lanzaba una carcajada al cielo, recomponiéndose nuevamente y moviendo la cabeza ligeramente en signo de negación. La verdad, es que es un chico bastante gracioso. Le sonreí. - Luego, fue cuando comenzó lo entretenido. Tomaste el micrófono del escenario, la guitarra que había dejado el cantante que estaba haciendo música ambiental y comenzaste a balbusear unas melodias que nadie entendió, pero te recompusiste y comenzaste a cantar unas tonadas que suposimos eran tuyas - Había recordado lo que estuvimos hablando ese mismo día en la tarde, en nuestro intento de ensayar las escenas. Me había comentado que tocaba guitarra, piano y además componía. Me sorprendió lo hábil que era e incluso me tarareó una de sus melodías, Never Think creo que se llamaba. - Después comenzaste a tocar canciones que ya todos conociamos y nos pusimos a cantar contigo hasta que el nivel de alcohol en tus venas comenzó a cobrarte la cuenta y Cam te tuvo que llevar al hotel. ¿Quieres más detalles? - tomé un sorbo de café muy pendiente de la expresión de su cara que ya estaba con las cejas levantadas y con cara de "oh". Ir recordando todos los eventos a medida que los mencionaba era muy gracioso, agradezco haber estado conciente en todo la performance de Pattz ebrio.
- Ahora entiendo porque todos me miraban de manera extraña - me dijo mientras nos deteniamos frente al set - creo que fue demasiado de mi por una noche.
- Supongo que si. Aunque nadie puede negar que tienes talento, todos quedamos fascinados con tu karaoke aunque nos reimos muchisimo. Así que no te extrañes si te llaman desde el Bar para contratarte para los dias de semana como animador.
Su risotada hizo que todos los que se encontraban fuera del set lo miraran.
- Kristen, Robert... Catherine los está esperando - una chica rubia y alta nos dio el aviso.
- Ya vamos - dijimos al unisolo, nos miramos y reimos. Dejamos nuestros vasos de café vacios en un borde externo de las ventanas y entramos al set hacia la improvisada "sala de reuniones" que Catherine y la producción tenían armada para todos los presentes.






